* Catedras del V.M. Samael Aun Weor
 
* El Matrimonio Perfecto
* Respuestas a las Preguntas más Frecuentes
* Ejercicios Prácticos Para el Trabajo Esotérico
GNOSIS
* Catedras del V.M. Samael Aun Weor
Samael Aun Weor
¿Que es Gnosis, origen y significado?
Cronología Bibliográfica V.M. Samael Aun Weor
Otras páginas gnósticas y algunos sitios de interés.
Simbolismo del Pentagrama Esotérico
* La Luz de un Nuevo Día
Profecías del cataclismo final
EL LUCERO DE LA MAÑANA
V M ANUBIS RENE SABAOTH
* Catedras del V.M. Samael Aun Weor

CLARIVIDENCIA
- Visualizar una Planta-


El hombre visible tiene su laboratorio (el cuerpo físico), y allí trabaja el hombre invisible. El Sol tiene sus rayos, los cuales no es posible coger con las manos, y que sin embargo son bastantes fuertes (si se reúnen por medio de una lente) para incendiar edificios.

La imaginación es como un sol, obra dentro de su mundo do quiera que luzca. El hombre es lo que piensa. Si piensa fuego está ardiendo, si piensa guerra está guerreando.

Por el poder del pensamiento, la imaginación se convierte en un sol. (De virtute imaginativa).
La imaginación se desarrolla por medio de la voluntad. La voluntad se vigoriza y desarrolla con la imaginación.
Para operar mágicamente sobre los elementales de las plantas y sobre el organismo de los enfermos, el médico Gnóstico deberá unir su voluntad y su imaginación en connubio divino.
Diariamente debe el discípulo entregarse a la meditación profunda. El tema del nacer y del morir de las plantas es muy sencillo como ejercicio de meditación interior. Siéntese o acuéstese cómodamente y mire durante algunos instantes alguna planta que ya tendrá a la mano para su ejercicio; cierre los ojos y adormézcase conservando la imagen de la planta en su mente. Una vez adormecido, medite en el crecimiento de la planta desde que era un pequeño tallito hasta llegar a su actual estado.
Recuérdese que todo lo que nace tiene que morir. Imagínese a la planta en proceso de decadencia, muerta, convertida en leños; adormézcase el discípulo un poco más, y trate de ver y conversar con la criatura elemental de la planta.
Después de algún tiempo de prácticas, se podrá ver y oír al elemental de la planta. Este enseñará sus fórmulas secretas sobre las enfermedades que él sabe curar, y se pondrá al servicio del estudiante para la ejecución de los trabajos en que dicho elemento es experto.
Este procedimiento de medicina interior profunda, desarrollará la imaginación del discípulo, y se hará clarividente iluminado. Podrá dirigir su vista interna hacia los más lejanos confines de la tierra, y se hará amo de la creación entera. Conocerá la sabiduría de cada hierba y podrá desatar las tempestades, transmutar el plomo en oro, y hacer temblar la tierra.
La culebra de fuego hará resplandecer su espejo, y entonces el discípulo dentro de su propia caverna (el universo interior) se convertirá en el Dragón de la sabiduría.
La magia de las hierbas nos permitirán desatar las aguas y hacer temblar el universo entero.
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Microcosmos Hombre

Para dominar y servirse de los elementales de la naturaleza, en forma completa y definitiva, es indispensable eliminar previamente al Ego animal.
Nunca una persona ligera y caprichosa gobernará a los silfos de la naturaleza; jamás un sujeto blando, frío y voluble, será amo absoluto de las ondinas de las aguas o de las nereidas de los mares; la ira irrita a las salamandras del fuego y la concupiscencia grosera convierte de hecho en juguete de los gnomos o pigmeos del reino mineral a quienes quieren servirse de ellos.
Es preciso ser prontos y activos como los silfos; flexibles y atentos a las imágenes como las ondinas y nereidas; enérgicos y fuertes como las salamandras; laboriosos y pacientes como los gnomos. En una palabra, es urgente, indispensable vencer a los elementales en su fuerza sin dejarse nunca dominar por sus debilidades. Recordad que nuestro lema divisa es thelema (voluntad).
Cuando el mago haya muerto totalmente en sí mismo la naturaleza entera le obedecerá.
Pasará durante la tempestad sin que la lluvia toque a su cabeza; el viento no desarreglará a un solo pliegue de su traje.
Cruzará el fuego sin quemarse; caminará sobre las aguas tormentosas sin hundirse. podrá ver con entera claridad a todas las riquezas que se esconden en el seno de la Tierra.
Recordemos las palabras del gran Kabir Jesús: "Los milagros que yo he hecho los podréis hacer vosotros, y aún más. . ."
El místico que anhele de verdad convertirse en un Malachim, en un Rey angélico de la Naturaleza, debe convertirse en rey de sí mismo.
¿Cómo podríamos mandar a los elementales de la naturaleza si no hemos aprendido a gobernar a los elementales atómicos de nuestro propio organismo?
Las salamandras atómicas de la sangre y del sexo arden espantosamente con nuestras pasiones animales.
Los silfos atómicos de nuestros propios aires vitales, al servicio de la imaginación mecánica (no se confunda esto con la imaginación objetiva consciente), juegan con nuestros pensamientos lascivos y perversos.
Las ondinas atómicas del sagrado esperma originan siempre espantosas tempestades sexuales.
Los gnomos atómicos de la carne y de los huesos gozan indolentes con la pereza, glotonería, concupiscencia.
Se hace urgente saber exorcizar, mandar y someter a los elementales atómicos de nuestro propio cuerpo.
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Evolución Elemental

Akasa y Prana son eternos.
Cuando Prana entra en actividad, las oleadas “monádicas” se revisten de vehículos y se expresan como “Elementales”. Las corrientes elementales involucionan y evolucionan. Descienden del cielo, de Urania, y ascienden nuevamente hacia el infinito. Este flujo y reflujo de la vida resuena eternamente con el “KUNG” Chino. La naturaleza tiene 7 elementos poblados de elementales.
Los elementales descienden de los mundos de la luz hasta el reino mineral y ascienden desde el reino mineral hasta los mundos de la luz.
Existen los elementales del reino mineral, vegetal y animal. Los elementales más evolucionados del reino mineral ingresan al reino animal.
Los elementales evolucionados del reino animal ingresan al reino humano. Los elementales son eternos. En todo elemental existe una chispa divina, el INTIMO. Todos los seres humanos fuimos “Elementales”.
Yo SAMAEL AUN WEOR, Arzobispo de la Santa Iglesia Gnóstica, Maestro de Misterios Mayores de la Logia Blanca, Iniciador de la Nueva Era y Gran “Avatara” de Acuario, hago las siguientes declaraciones:

1-Todo lo que Franz Hartman escribió sobre los elementales;

2-Todo lo que Leadbeater escribió sobre la evolución elemental;

3-Todo lo que los escritores espiritualistas han escrito sobre los elementales, está lleno de gravísimos errores;

4-Ninguna oleada evolucionante podría ingresar al reino dévico o angélico, sin haber pasado por la gigantesca evolución humana;

5-No hay hombre que no haya sido elemental ni corriente elemental que no ingrese al estado humano;

6-Si observamos clarividentemente el interior de una piedra, podemos entonces ver millones de elementales minerales evolucionando en esa piedra; la piedra viene a ser tan sólo el cuerpo físico de esos elementales minerales, como las plantas lo son de los elementales vegetales;

7-Si observamos un animal, vemos que el cuerpo del animal es el cuerpo de un elemental animal que está preparándose para ingresar al estado humano.

Se hacen estas fundamentales declaraciones para que todos los estudiantes espiritualistas abran los ojos y abandonen esas Logias horribles del Teosofismo y del Rosacrucismo, que sólo producen degeneración en millares de almas.
Existen ciertas criaturas elementales de apariencia animal sobre las cuales basta actuar para desencadenar una tempestad o para detenerla.
En ciertos lugares donde hay oro enterrado, los elementales minerales suelen aparecerse como una gallina de oro con sus polluelos o como pequeños niños de oro, que luego se sumergen en el lugar donde está el oro enterrado.
Todo elemental tiene su nombre propio, y el nombre de todo elemental es eterno. “Samitania”, es un elemental-animal muy antiguo; en el futuro su chispa virginal lo despertará completamente para encarnarlo en cuerpo humano.
“Sereniyo” es el jefe elemental de un grupo de palomas torcaces que habitan en los cerros de la Cordillera Oriental de Colombia. Tiene la apariencia de una figura infantil con vestido de plumas y alas de pájaro.
Los elementales de los árboles gigantescos parecen gigantes.
Los tesoros enterrados quedan vigilados por los guardianes elementales, y sólo son encontrados cuando estos guardianes los entregan los entregan por orden de los Señores del Karma. Estos guardianes elementales pueden llevar sus tesoros a otros lugares, poniéndolos en estado de “Jinas”. Así es como nadie puede pasar por sobre la voluntad de los Señores del Karma.
Las esencias monádicas, comienzan a demostrar individualidad propia, cuando están pasando por la evolución del reino vegetal de la naturaleza.
No podríamos decir: la mónada de un pino se reencarnó en un hombre, pero sí podríamos decir: La mónada de tal hombre, estuvo encarnada en un pino, antes de haberse individualizado como mónada humana.
Las esencias monádicas tienen que evolucionar en los reinos mineral, vegetal y animal, antes de su individualización.
No podemos decir: que la mónada de Descartes estuvo encarnada en un árbol, porque la mónada humana es una mónada individualizada y humana, diferente a la mónada vegetal.
Empero sí es correcto afirmar, que la mónada de Descartes, antes de su individualización, fue mónada animal, mónada vegetal, mónada mineral, etc.
Nosotros entendemos por mónada, el ÍNTIMO de todo elemental mineral, vegetal o animal, y el ÍNTIMO del ser humano, compuesto por ATMA-BUDDHI-MANAS.
Las mónadas de los elementales de la Naturaleza, son seres totalmente impersonales...
Estos genios elementales de la naturaleza son llamados en la India BHUTS, DEVAS, SHAITAN, DJIN.
Todos estos grandes seres son hijos de la Niebla de Fuego, son el ejército de la voz, son seres perfectos...
Todo lo que existe en el universo, ha brotado de sus semillas...
Las semillas de todo lo existente, son las esencias monádicas de la Niebla de Fuego.
Cuando el corazón del sistema solar comenzó a palpitar después de la gran noche cósmica, los átomos "Devoradores " de la Niebla de Fuego disgregaron todos los átomos de las esencias monádicas para que de ellos surgiera la vida elemental de los cuatro reinos de la naturaleza.
Cada átomo de la naturaleza es el cuerpo de una chispa virginal que evoluciona incesantemente a través del tiempo y del espacio.
Esas chispas virginales son las mónadas divinas que constituyen el semillero del Cosmos.
Esas chispas virginales en su conjunto, son llamadas esencias monádicas.
Cada uno de los átomos de nuestro cuerpo físico y de nuestros cuerpos internos, es la encarnación viva de las chispas virginales...
Todas esas chispas virginales evolucionan y progresan bajo la dirección de los ángeles.
Ahora entenderán nuestros discípulos, por qué los ángeles de la hierba-buena de menta dirigen todos los procesos de la gestación fetal y de la reproducción racial.
Existen tres aspectos de evolución cósmica, que en nuestra tierra se hallan confundidos y entrelazados por todas partes.
Estos tres aspectos son: la evolución monádica, la evolución mental, y la evolución física.
Empero, las esencias monádicas en progreso evolutivo son la base fundamental del desarrollo mental y físico.
Conforme las esencias monádicas van evolucionando, toda la gran naturaleza se va transformando.
Cada una de estas tres corrientes evolutivas está dirigida y gobernada por grupos diferentes de DHYANIS o LOGOY.
Esos grupos de seres divinos se hallan representados en toda nuestra constitución humana.
La corriente monádica en conjunción con la oleada evolutiva de la mente representada por las MANASA-DHYANIS (los Devas solares, o los PITRIS-AGNISHVATTA) y con la evolución del mundo físico, representada por los CHHAYAS de los PITRIS lunares, constituyen aquello que se llama hombre.
La naturaleza, el poder físico evolucionando, no podría nunca adquirir conciencia ni inteligencia, sin la ayuda de esos ángeles divinos.
Los MANASA-DHYANIS, son los que dotan al ser humano de mente y de inteligencia.
Cada átomo virginal del reino mineral es el cuerpo físico de una mónada divina que aspira a convertirse en hombre.
En la página 242 del primer volumen de "La Doctrina Secreta" de H.P. Blavatsky, leemos el siguiente comentario:
"Cada forma en la tierra, cada punto (átomo) en el espacio, trabaja en sus esfuerzos hacia la propia formación, por seguir el modelo colocado para él en el hombre celestial...
"Su (del átomo) involución y evolución, su desenvolvimiento y desarrollo externo e interno, tiene uno y el mismo objeto, el hombre; el hombre como la forma física más elevada y última en esta tierra; la mónada en su totalidad absoluta y condición despierta como culminación de las encarnaciones divinas en la tierra".
Todos los elementales animales, vegetales y minerales, se convertirán en hombres en los períodos de Júpiter, Venus y Vulcano.
En última síntesis, todos nuestros cuatro cuerpos inferiores están formados de elementales atómicos o conciencias atómicas gobernadas por los Devas o ángeles de la naturaleza.
Nuestra vida individual está totalmente relacionada con la vida universal.
Y la vida interna de las plantas está dentro de nosotros mismos.
Y los regentes de los distintos departamentos elementales de la naturaleza, están dentro de nosotros mismos, dirigiendo todos nuestros procesos biológicos y todos nuestros procesos concientivos y mentales.
Las cuatro estaciones del año están dentro de nosotros mismos, se repiten en nuestra conciencia interna.
Así, pues, es imposible separar nuestra vida del gran océano de la vida universal, y con una simple hierba podemos muchas veces desatar una tempestad y hacer temblar la tierra, porque la vida de una insignificante hierba está unida a todas las vidas de esta gran vida universal.
Fuerza y fuerzas, es algo muy unido en la creación.
La vida de cada una de las plantas de la naturaleza se repite dentro de nosotros mismos, y la suma total de todos estos sumandos constituyen eso que llamamos hombre. (Rosa Ignea)
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TATWAS DE LA NATURALEZA

Los siete Tatwas de la naturaleza, están poblados de criaturas elementales, y esas criaturas están encarnadas en las plantas.
El que aprende a manipular la magia vegetal, puede manejar los Tatwas. (Véase mi Tratado de Medicina Oculta y Magia Práctica).
El Tatwa Akáshico es el Paraíso de las chispas virginales de las substancias monádicas del mundo del ÍNTIMO.
El Tatwa Vayú es el elemento de las criaturas que agitan los aires.
El Tatwa Tejas, es el elemento de las Salamandras del Fuego.
El Tatwa Apas es el elemento en que viven las criaturas de las aguas.
El Tatwa Pritvi es el elemento en que viven los Gnomos de la tierra.
Todas esas criaturas inocentes están encarnadas en las plantas y el que conoce la magia de las plantas puede manejar entonces los Tatwas del Universo.
Con las plantas podemos calmar las tempestades, desatar los huracanes, desencadenar tormentas y hacer llover fuego como Elías el profeta.
============================================= EL EGIPTO ELEMENTAL

La civilización egipcia data de un período neptuniano-amentino antiquísimo.
La Esfinge, que ha resistido el curso de los siglos, es tan sólo la imagen de la Esfinge elemental de la Diosa Naturaleza. Esta Esfinge elemental es la suprema maestra de toda la magia elemental de la Naturaleza.
Cuando el Maestro llega a la quinta Iniciación de Misterios Mayores, aparecen ante él siete caminos, entre los cuales debe escoger uno. A la Evolución Dévica corresponde uno de ellos. Los Devas son los Dioses de los paraísos elementales de la Naturaleza.
AGNI, Dios elemental del Fuego, restaura los poderes ígneos de nuestros siete cuerpos, a través de cada una de las siete Grandes Iniciaciones de Misterios Mayores.
La misma Diosa Naturaleza es un “Gurú-Deva” que gobierna a la creación.
APOLO, Dios del Fuego, guió la civilización griega por boca de las pitonisas del oráculo de Delfos.
OSIRIS y HORUS, fueron los grandes Dioses elementales del viejo Egipto.
En el colegio de la Esfinge podemos estudiar los grandes misterios de la magia elemental de la Naturaleza.
Los Gurú-Devas, trabajan con la Naturaleza entera y con el hombre y son verdaderos Maestros de compasión.
Son discípulos de la Esfinge Elemental de la Naturaleza, gran Maestro de estos Niños-Devas.
Si consultamos la historia, nos daremos exacta cuenta de que los grandes hombres del pasado estudiaron bajo las protectoras alas del Egipto elemental. Solón, el gran legislador griego, Moisés, apolonio de Tryana, todos ellos recibieron su sabiduría del Egipto elemental.
Los cimientos del gran período egipcio, están fundados sobre una antiquísima actividad neptuniana basada en las leyes elementales de la naturaleza. Los egipcios denominaron a esa profunda conciencia neptuniana, el “Amenti”.
En el Egipto elemental, existe una escuela de magia elemental, a la cual puede afiliarse el estudiante. Esta escuela es el templo de la Esfinge Elemental.
Cuando el médico Gnóstico se afilia a una escuela interna de magia elemental, tiene que estar bien ejercitado en cuerpo astral, para poder traer todos sus recuerdos al cerebro físico.
Toda la naturaleza es el cuerpo de una diosa que existe en el plano astral; esa diosa tiene en su cabeza una gran corona de reina, y usa túnica blanca resplandeciente. Ella es la que manda en la naturaleza, y es la bendita Diosa Madre del Mundo. En los mundos internos tiene un templo donde oficia y manda; ese templo tiene dos altares, y en medio de ellos vemos un león de oro macizo, que simboliza al “León de la Ley”.
El mago debe aprender a mandar esa esfinge y a conversar con esa Diosa para hacerse amo de la creación entera.
“Salve NUIT, eterna Seidad Cósmica”.
“Salve NUIT, luz de los cielos”.
Salve NUIT, alma primordial y única”.
“IAO IAO IAO IAO”.
“Entonces cayó el sacerdote en un profundo éxtasis y habló a la reina del cielo: Escribe para nosotros tus enseñanzas. Escribe para nosotros tus rituales. Escribe para nosotros la luz.
“Y la reina del cielo, dijo de este modo: Mis enseñanzas no las escribo. No puedo. Mis rituales en cambio, serán escritos para todos, en aquella parte que no son secretos. La ley es así por un igual. Hay que operar por la acción del Báculo y por la acción de la Espada. Esto deberá aprenderse y así deberá enseñarse”. (Fragmento del Ritual Gnóstico de Segundo Grado).
En la escuela de la esfinge elemental de la naturaleza aprendemos la poderosa sabiduría elemental. Esta escuela se halla en el mundo astral, y el que quiera afiliarse a ella tiene que saber viajar en cuerpo astral.
La imagen de la esfinge es tan solo el símbolo material de un gran genio elemental de la naturaleza, el único guardián de la antiquísima sabiduría de la gran Madre Naturaleza.
Cuando algún Gnóstico solicita entrada a ese Templo de la Esfinge, los guardianes lo examinan minuciosamente para ver si es digno y merecedor de entrar e ingresar a esa escuela como discípulo. En términos de magia práctica, ello significa que se “mide” su columna espinal. Para el efecto se une momentáneamente al estudiante con su Intimo, y se le ordena alargarse para “medirle” la columna espinal, y si el “Guardián o Tejador” se lo permite, ingresará al templo como discípulo.
Los masones de la antiguedad eran discípulos de esta escuela de magia elemental. El Maestro de esta escuela es un antiguo Faraón Iniciado, que enseña a sus discípulos la Magia Elemental.
Existe también en ese viejo Egipto elemental, el “Gallo” o “GAIO”, con su “I.A.O”. Este es un Dios elemental de la naturaleza, que asume la figura del “gallo”, y si el discípulo desea despertar su kundalini, puede rogarle a ese Dios elemental de la naturaleza, y recibirá ayuda, pues este Maestro elemental es profundo en la sabiduría de la serpiente.
El gallo no podía faltar en la pasión del Señor; él es el símbolo de la fuerza sexual. El “gallo” de la pasión es sagrado.
Los átomos elementales de la naturaleza son “Prana”. Las conciencias elementales de la naturaleza son “Prana”, es decir vida, y el que hable contra los elementales habla contra la vida, y los príncipes de los elementales le cierran las puertas.
Los dioses elementales son imponentes y terribles, especialmente HORUS (se pronuncia Aurus), que en su antebrazo lleva varios brazaletes o anillos de oro macizo, y cuando entrega uno de estos a un “Iniciado”, entonces éste se convierte en guía de un gran pueblo.
El colegio de la Esfinge Elemental de la naturaleza está dentro de las entrañas mismas de la naturaleza, y es allí donde somos introducidos y se nos presenta el “Código” de las leyes de ésta. Pero para ello tenemos que pasar primero una gran prueba, llamada en ocultismo “La prueba del Santuario”. Muy pocos son los seres que han podido pasar esa gran prueba, y aquellos que la pasan reciben un “anillo” de sustancia “monádica”, en el cual está grabado el Sello de Salomón.
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Las Plantas y su influencia Planetaria


Plantas lunares

Las plantas de la luna son insípidas, viven siempre entre el agua o cerca del agua, son frías, lechosas, tienen por lo común hojas grandes, poseen diferentes tamaños, flores blancas y olor suavísimo. El eucalipto es un árbol lunar.
Las plantas y árboles lunares son los cuerpos físicos de los elementales lunares; los Mamas Arhuacos llaman a la luna “La Saga Tima”.
Los elementales lunares son los elementales del agua y algunos artistas chinos y sacerdotes budhistas los han pintado en bellos cuadros.
Los elementales lunares poseen una profunda sabiduría neptuniana, construyen sus casas de materia etérica en el fondo de las aguas, y aman intensamente, y forman sus hogares.

Plantas mercurianas

Los elementales Mercurianos poseen plantas medianas de flores amarillas, olores penetrantes y sabores variados; estos elementales mercurianos, se utilizan para la magia mental.
Sobre esta base se debe organizar un índice de plantas astrológicas, porque es triste decirlo, pero todo lo que sobre Botánica Astrológica se ha escrito está errado, y así vemos cómo a una misma planta, le atribuyen unos a un planeta, y otros a otro planeta.
Si el hombre quiere conocer las plantas, necesita indispensablemente estudiar nuestra “elementoterapia”. Quien no sepa la magia elemental no puede jamás conocer el poder de las plantas, los botánicos no son sino simples “charlatanes”.
Los Elementales son llamados Peris, Devas, Enanos, Trolls, Kobol, Brownias, Nixias, Trasgos, Duendes, Pinkies, Bransgees, Adas, Gente Munsgosa, Damas Blancas, Fantasmas, etc.

Plantas Venusinas

Las plantas de los elementales venusinos son dulces y agradables al paladar, poseen hermosas flores, alegres y abundantes granos; sus perfumes siempre son suaves y deliciosos, y se emplean en operaciones de magia sexual.

Plantas Solares

Las plantas solares son aromáticas y de sabor acidulado, y los elementales de estas plantas poseen grandes poderes mágico-curativos.
Estos elementales se llaman “Silfos”, y son los elementales del aire. Los Silfos dicen: “Donde quiera que hay verdadero mérito escondido, allí deben resplandecer los rayos del sol”.
Si el estudiante quiere recordar la antigua sabiduría, ellos podrán instruirlo y enseñarlo. Los astrólogos auténticos tienen inevitablemente que conocer los rituales de las estrellas para manipular la magia sideral.
Existen también ciertos magos negros o astrólogos negros, que mediante ciertos procedimientos de magia negra se comunican con los magos negros de otros planetas, y con esa ayuda extra combinada con la fuerza planetaria, logran sus fines malvados; esa clase de criminales son candidatos seguros para el abismo.
Si el estudiante Gnóstico quiere practicar la Magia Blanca Sideral, tiene que purificarse y estudiar los rituales de las estrellas. Estos rituales los saben de memoria los Silfos.
Quien no conozca los rituales de las estrellas no puede jamás practicar Magia-Blanca de las estrellas, porque el ritual es el instrumento para manipular las fuerzas, y si el Gnóstico quiere estudiar esos rituales siderales tiene que aprenderlos de los “Silfos superiores”. Véase el “Curso Zodiacal” por el mismo autor).
El astrólogo auténtico no necesita de levantar horóscopos de feria al estilo de ciertos astrólogos ya famosos por su ignorancia. El verdadero Maestro astrólogo recibe sus enseñanzas e indicaciones de los Genios estelares.
En el centro de toda estrella existe un templo que es la morada del Genio del planeta, y el verdadero astrólogo tiene que ser un Maestro, o por lo menos un discípulo sincero y leal de la Fraternidad Blanca, para entrar allá.
Quien pueda conversar con los Genios estelares no necesita hacer horóspocos, porque los ángeles estelares le muestran el destino. Pero sólo pueden ser discípulos de los ángeles estelares, los Maestros de la Fraternidad Blanca. (Véase “La Revolución de Bel”, por el mismo autor).
Sin embargo los clarividentes capaces de entender la simbología oculta de las estrellas, marchan por un verdadero derrotero de luz.
El clarividente al observar fijamente una estrella, ve como si aquella se abriera en arco, y entonces el vidente se sumerge dentro del aura de la estrella para “vivir” por anticipado todos los acontecimientos que le aguardan; esto se llama Astrología auténtica.

Plantas de Marte

Las plantas influenciadas por Marte son ácidas, amargas, ácres y picantes. Muchas son espinosas, y otras producen escozor al tocarlas. Las flores son por lo común, rojas y pequeñas. Arbustos, pequeños de olor picante.
Los elementales influenciados por Marte son las Salamandras.

Plantas Jupiterianas

Las plantas de los elementales jupiterianos son de dulce sabor suave y sutil, algo acidulado. Estos vegetales jupiterianos sacan fruto aunque oculten muchas veces la flor; los árboles jupiterianos son grandes y frondosos; las flores de estos árboles y plantas son azules y blancas, y poco huelen.

Plantas Saturnianas

Saturno es siempre grande y melancólico, flores grises y negras, olor desagradable, y frutos ácidos y venenosos.
Las plantas de los elementales saturnianos son pesadas, sin flor, se reproducen sin simiento, son ásperas y negruzcas.
Su olor penetrante, su forma melancólica y triste. El pino y el sauce son árboles saturnianos.
Los elementales de las plantas saturnianas son los “Pigmeos” o “Gnomos”, que construyen sus casas bajo tierra y entre rocas; comen, duermen, viven y se reproducen como los humanos; sus cuerpos son etéricos y tienen la apariencia de simpáticos enanos.
Profecías del cataclismo final,
La fecha y la hora nadie la sabe
Samael Aun Weor

Incuestionablemente, la Piedra del Sol, el famoso calendario azteca, es una síntesis perfecta de ciencia, filosofía, arte y religión.
Tonatiuh, el verbo de San Juan, el logos o demiurgo creador del universo, con su lengua triangular de fuego, es el niño de oro de la alquimia sexual, el sol espiritual de la medianoche, el águila que asciende, el resplandeciente dragón de sabiduría, y se representa por el brillante astro que nos da vida, luz y calor. Decorado a la manera nahua aparece glorioso en el centro de la gran piedra solar.
A los lados del "gran rostro" aparecen sus manos armadas de garras de águila estrujando humanos corazones. En cuestiones de esoterismo trascendental, bien saben los "M M" el hondo significado del saludo con la garra. Alrededor de la figura del Verbo mexicano se puede ver cincelada en grandes dimensiones a la fecha "4 temblor", día en el que ha de concluir nuestro actual quinto sol por el fuego y los terremotos.
En los rectángulos maravillosos del signo "temblor" están esculpidas las fechas en las que perecieron los soles anteriores.
Los "hijos del primer sol" (los andróginos divinos de la primera raza), que otrora vivieran felices en la Isla de Cristal, perecieron devorados por los tigres. (Recuérdese lo que sobre el citado felino hemos dicho en este Tratado.) Los "hijos del segundo sol" (la segunda raza de la tierra de Apolo), los hiperbóreos, fueron arrasados por fuertes huracanes. Los "hijos del tercer sol" (los hermafroditas lémures), las multitudes de la raza tercera que antes vivieran en el continente lemúrico situado en el Océano Pacífico, perecieron por sol de lluvia de fuego y grandes terremotos. Los "hijos del cuarto sol", la cuarta raza, los atlantes, cuya tierra estaba situada en el Océano Atlántico, fueron tragados por las aguas.

Quienes hayan estudiado a fondo el sermón profético del gran kabir Jesús y la Segunda Epístola de Pedro a los Romanos, indubitablemente habrán de inclinarse reverentes ante el tono severo de la Piedra solar.

Miguel de Nostradamus, vidente extraordinario, insigne astrólogo, quien vivió entre los años 1503 y 1566 en Francia, dice:

"En el año 1999, en el séptimo mes, vendrá del cielo un gran rey de terror".
(Véanse los dos primeros versos de las Centurias 10-72.)

Según los cálculos astronómicos solo [habría] en este siglo XX dos eclipses totales de sol: Uno el 4 de febrero de 1962 y otro en agosto de 1999.
La horripilante perturbación en la órbita y en el movimiento del planeta Tierra, explicada científicamente por el propio vidente Nostradamus, se deberá a la aproximación de otro astro que durante 7 días aparecerá como otro sol.

El Apocalipsis de San Juan cita a tal astro bautizándolo con el nombre de Ajenjo (amargura), planeta gígantesco al que hacemos referencia con el nombre de Hercólubus. Muchos le llaman "planeta frío", otros le denominan "planeta rojo". Incuestionablemente, es mucho mas grande que Júpiter, el gigante colosal de nuestro sistema solar.

"A un eclipse de sol -dice Nostradamus- sucederá el más obscuro y tenebroso verano que jamas existió desde la creación hasta la pasión y muerte de Jesucristo, y desde ahí hasta ese día, y esto será en el mes de octubre, cuando se producirá una gran traslación de tal modo que creerán que la Tierra ha quedado fuera de su órbita y abismada en las tinieblas eternas."
Jesús, el gran Kabir, dijo:

"E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se obscurecerá y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias del cielo serán conmovidas."
"Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la Tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gloria."
"Y enviará a sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro."
"De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan la hojas, sabéis que el verano está cerca."
"Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas."
"De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca."
"El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán."
"Pero el día y la hora nadie sabe, ni aún los ángeles de los cielos sino solo mi Padre."
"Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre."
"Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entro en el arca."
"Y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre."
"Entonces estarán dos en el campo; el uno será tomado, y el otro será dejado."
"Dos mujeres estarán moliendo en un molino; la una será tomada, y la otra será dejada."
"Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor..."
"Pero sabed esto, que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón habrá de venir, velarla y no dejaría minar su casa."
"Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis. "
"¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, al cual puso su Señor sobre su casa para que les dé el alimento a tiempo?
"Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su Señor venga, le halle haciendo así."
"De cierto os digo que sobre todos sus bienes le pondrá. "
"Pero si aquel siervo malo dijere en su corazón: Mi Señor tarda en venir, y comenzaré a golpear a sus consiervos, y aún a comer y a beber con los borrachos, vendrá el Señor de aquel siervo en día que éste no espera, y a la hora que no sabe, y lo castigará duramente, y pondrá su parte con los hipócritas; allí será el lloro y el crujir de dientes."

Isaías Xlll, 6-13, dice:

"Por lo cual haré estremecer los cielos; y la Tierra se moverá de su lugar por causa del furor del Señor de los ejércitos y por causa del día de su ardiente ira. Porque las estrellas del cielo y sus astros no lucirán con su luz".

Isaias XXIV, 19-21:

"La Tierra se tambaleará como un hombre ebrio; será descoyuntada; caerá y nunca más se levantará".

San Pablo, Ep. 2, II, 3-4:

"Antes de la segunda venida de Jesús vendrá la apostasía, el hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se levantará sobre todo lo que se llama Dios, o se adora; se a sentará como Dios, en el templo de Dios, queriendo parecerse a Dios".

San Pedro, Ep. 2, III, 4-10:

"El día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con gran estruendo, y los elementos ardiendo se desharán, y la Tierra y todas las obras que hay en ella se quemarán."

Joel, III, 15-16:

"El sol y la luna se obscurecerán y las estrellas perderán su esplendor; y los cielos y la tierra se estremecerán".

San Juan, Apocalipsis, Vl, 12-17:

"Hubo un gran temblor de tierra; y el sol se obscureció y la luna tornose como sangre; y las estrellas del cielo cayeron sobre la Tierra como cuando la higuera echa de si sus higos verdes, sacudida por un viento fuerte; y el cielo retirose, los muertos y las islas movieronse de sus lugares; y los reyes de la Tierra, y los ricos, se escondieron en las cavernas y rocas de los montes y decían: 'Caed sobre nosotros y ocultadnos de la ira del Cordero; porque es llegado el gran día de su ira".

San Juan, Apocalipsis, XX, 12-13:

"Y vi los muertos grandes y pequeños, que estaban delante de Dios; y abriéronse los libros; y abriose otro libro que es el de la vida; y los muertos fueron juzgados por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras; y el mar dio los muertos que en el había; y la muerte y el infierno dieron los muertos que en ellos había; y fueron juzgados según sus obras".

San Juan, Apocalipsis, XXI, 1-5:

"Vi un cielo nuevo y una nueva tierra; porque el primer cielo y la primera tierra desaparecieron, y el mar ya no existía. Y el que estaba sentado en el trono dijo: 'He aquí que renuevo todas las cosas'".

Dicho está en el Apocalipsis que en el fin de este mundo aparecerá el anticristo (la ciencia materialista). La bestia, la Gran Ramera, la humanidad entera, cuyo número fatal es 666, y el diablo que los engañaba (el intelectualismo ateísta), el falso profeta que hace milagros y prodigios engañosos, bombas atómicas, cohetes espaciales, aviones ultrasónicos, etc., fueron lanzados dentro del lago de fuego y azufre en las entrañas de la Tierra.

El Libro de los Libros del Chilam Balam, joya sagrada del pueblo maya, dice textualmente lo siguiente:

"El 13 Ahau Katún es el decimotercero que se cuenta: Cabal Ixbach, Chachalaca-poblado; Kinchil Cobá, Chachalaca-de-rostro-solar, es el asiento del decimotercer Katún."
"Se ennegrecerá el ramillete de los señores de la Tierra por la universal justicia de Dios Nuestro Señor. "
"Se volteará el sol, se volteará el rostro de la luna; bajará la sangre por los árboles y las piedras; arderán los cielos y la tierra por la palabra de Dios Padre, del Dios Hijo y del Dios Espíritu Santo. Santa Justicia, Santo Juicio de Dios Nuestro Señor."
"Nula será la fuerza del Cielo y de la Tierra cuando entren al cristianismo las ciudades grandes y los pueblos ocultos, la gran ciudad llamada Maax, Mono, y también la totalidad de los pequeños pueblos en toda la extensión del país llano de Maya Cusamil Mayapan, Golondrina-maya-su-lugar Estandarte-venado ".
"Será el tiempo en que se alcen los hombres de dos días (los homosexuales y lesbianas) en el rigor de la lascivia; hijos de ruines y perversos, colmo de nuestra perdición y vergüenza."
"Dedicados serán nuestros infantes a la Flor de Mayo y no habrá bien para nosotros."
"Será el origen de la muerte por la mala sangre al salir la luna, y al entrar la luna llena acontecerá la sangre entera. También los astros buenos lucirán su bondad sobre los vivos y sobre los muertos. "
Melchizedek, el Genio de la Tierra, el Rey del Mundo, hizo en el Tíbet la siguiente profecía:
"Los hombres (o, mejor dijéramos, los mamíferos racionales), cada vez mas olvidarán sus almas para ocuparse sólo de sus cuerpos. La mayor corrupción va a reinar sobre la Tierra."
"Los hombres se asemejarán a las bestias feroces, sedientos de la sangre de sus hermanos."
"La media luna se apagará cayendo sus adeptos en la guerra perpetua. Caerán sobre ellos las mayores desgracias y acabarán luchando entre sí."
"Las coronas de los reyes, grandes y pequeños, caerán: Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, estallará una terrible guerra entre todos los pueblos."
"Los océanos rugirán..., la tierra y el fondo de los mares se cubrirán de osamentas..., desaparecerán reinos, morirán pueblos enteros..., el hambre, la enfermedad, crímenes no previstos en las leyes, no vistos ni soñados aún por los hombres."
"Vendrán entonces los enemigos de Dios y del Espíritu Divino, los cuales yacen en los propios hombres. Aquéllos que levanten la mano sobre otro perecerán también."
"Los olvidados, los perseguidos, se erguirán después y atraerán la atención del mundo entero."
"Habrá espesas nieblas, tempestades horribles. Montañas hasta entonces sin vegetación se cubrirán de florestas. "
"La Tierra toda se estremecerá. . . Millones de hombres cambiarán las cadenas de la esclavitud y las humillaciones por el hambre, la peste y la muerte."
"Las carreteras se llenarán de multitud de personas caminando al acaso de un lado para otro."
"Las mayores, las más bellas ciudades, desaparecerán por el fuego... Uno, dos, tres... De cada diez mil hombres sobrevivirá uno, el cual quedará desnudo, destituido de todo el entendimiento, sin fuerzas para construir su vivienda o buscar alimentos. Y estos hombres sobrevivientes aullarán como lobos feroces, devorarán cadáveres, y mordiendo su propia carne, desafiarán a Dios para combate."
"La Tierra toda quedara desierta y hasta Dios huirá de ella... Sobre la Tierra vacía la noche y la muerte."
"Entonces yo enviaré un pueblo desconocido hasta ahora (el Ejército de Salvación Mundial), el cual, con mano fuerte arrancará las malas hierbas del terreno del cultivo y del vicio y conducirá a los pocos que permanecen fieles al espíritu del hombre en la batalla contra el mal."
"Fundarán una nueva vida sobre la Tierra purificada por la muerte de las naciones."

Esta profecía es aceptada por los gnósticos, los cuales la interpretan como el fin de la Edad Negra o Kaliyuga; después, según ellos, habrá una nueva civilización y una nueva cultura. Santa Odelia, aquella princesa alemana nacida en el año 660, quien con acierto profetizara la Alemania de Hitler y la Segunda Guerra Mundial, mencionó para el final del Kaliyuga a "extraños monstruos surgiendo de los mares y esparciendo el terror."

"Se verán prodigios en el oriente: una gran nube negra esparcirá la desolación."

Mother Shipton, la famosa vidente del siglo XV, nacida en Inglaterra, predijo en su época cosas que ciertamente produjeron asombro. Veamos algunas de sus predicciones:

Automóviles y ferrocarriles: "Carros sin caballos correrán y accidentes llenarán al mundo de dolor."
Radio telegrafía: "Los pensamientos irán alrededor del mundo en el tiempo de abrir y cerrar de ojos."
Submarinos: "Debajo del agua los hombres se moverán, irán viajando, dormirán y conversarán."
Aviones: "Veremos a los hombres en el aire, en blanco, negro y verde."
Gran Catástrofe Mundial: "El Mundo llegará a su fin en 1999."

El gran Kabir Jesús dijo:

"Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aún los ángeles que están en el Cielo, ni el Hijo, sino el Padre."
"Velad, pues, porque no sabéis cuándo vendrá el Señor de la Casa (ni en qué fecha, ni en qué año), si al anochecer, o a la media noche, o al canto del gallo, o a la mañana."
"Para que cuando venga de repente no os halle durmiendo (es decir, con la conciencia dormida).
"Y lo que a vosotros digo, a todos lo digo: Velad." (Despertad conciencia.)

Los tiempos del fin han llegado y el gran incendio universal se encuentra demasiado cerca. . .

Resulta oportuno citar algunos versículos extraordinarios del Corán:

"Entre los signos que deben preceder a la llega da de la hora postrera, se halla el que la Luna se partirá en dos. Pero a pesar de ello los incrédulos no darán crédito a sus ojos."

(Es incuestionable que en modo alguno se trata de una división geológica de nuestro vecino satélite. Interprétese tal profecía de Mahoma en el sentido político y militar. Desde el año 1980 obsérvense los movimientos del Islam; sólo así podremos comprender lo que ha de acaecer a los adeptos de la Media Luna.)

"Cuando se toque la trompeta por primera vez, cuando la tierra y las montañas sean llevadas por los aires y machacadas de un solo golpe, cuando el cielo se desgarre y caiga en pedazos, ese día será el día inevitable."

(Ya hemos explicado anteriormente los efectos que la visita del planeta Hercólubus ha de producir en nuestro mundo Tierra; indubitablemente éste sufrirá violentamente los diferentes cambios profetizados por Mahoma en el Corán.)

"¡El golpe que es! será en día del juicio final. Quienes tengan obras que pesen en la balanza, tendrán una vida agradable. Quienes ligeras, tendrán por morada la fosa ardiente." (Los mundos infiernos)
"Cuando la tierra tiemble con ese temblor que le está reservado... Cuando haya vomitado a los muertos que reposan en sus entrañas..., el hombre se preparará para ser juzgado."
"El sol será desgarrado, las estrellas caerán, las montañas serán puestas en movimiento y terminarán estrellándose contra el suelo. El cielo estallará en mil pedazos y los mares y ríos confundirán sus aguas. Las tumbas se entreabrirán y resucitarán los muertos. Los que hayan practicado el bien tendrán la felicidad sin limites; pero los réprobos serán también castigados sin mesura." (Véase el Corán)

En el mundo causal yo contemplaba con asombro místico a la Gran Catástrofe que se avecina, y como quiera que ésa es la región de la música inefable, la visión fue ilustrada con la corriente del sonido.
Cierta deliciosa sinfonía trágica resonaba entre los fondos profundos del cielo de Venus.

Aquella partitura asombraba, en general, por su grandeza y majestad, por la inspiración y belleza de su traza, por la pureza de sus líneas y por el colorido y matiz de su sabia y artística ilustración dulce y severa, grandiosa y terrorífica, dramática y lúgubre a la vez...

Los trozos melódicos fragmentarios (leit-motivs) que se oyeron en el mundo causal, en las diferentes situaciones proféticas, son de gran potencia expresiva y están Íntimamente relacionados con el gran acontecimiento y con los sucesos históricos que inevitablemente le precederán en el tiempo...

Hay, en la partitura de esa gran Opera Cósmica, fragmentos sinfónicos relacionados con la Tercera Guerra Mundial; sonoridades deliciosas y funestas, sucesos horripilantes, bombas atómicas, radioactividad espantosa en toda la Tierra, hambre, destrucción total de las grandes metrópolis, enfermedades desconocidas, revoluciones de sangre y aguardiente, dictaduras insoportables, ateísmo, materialismo, cruel dad sin límites, campos de concentración, odios mortales, multiplicación de fronteras, persecuciones religiosas, mártires místicos, bolcheviquismo execrable, anarquismo abominable, intelectualismo desprovisto de toda espiritualidad, pérdida completa de la vergüenza orgánica, drogas, alcohol, prostitución total de la mujer, explotación infame, nuevos sistemas de torturas, etc., etc., etc.

Entremezclados con un arte sin precedentes, se escucharon escalofriantes temas relacionados con la destrucción de las poderosas metrópolis del mundo: París, Roma, Londres, Nueva York, Moscú, etc., etc., etc.

Nostradamus, en célebre carta dirigida a Enrique II dice:

"Cuando el sol quede completamente eclipsado pasará en nuestro cielo un nuevo y colosal cuerpo celeste que será visto en pleno día, pero los astrólogos (refiriéndose a los famosos astrónomos de hoy y del futuro) interpretarán los efectos de este cuerpo de otro modo (muy a la moderna). Por esta mala interpretación ninguno tendrá provisiones para las fases de penurias (alusión a la Gran Catástrofe)."

Nostradamus, médico, astrólogo y clarividente iluminado, incluye en sus predicciones el asunto ése de la revolución de los ejes de la Tierra mas no indica una fecha exacta, adecuada, de cuándo sucedería; sin embargo, lo conecta con el doble eclipse que [tendría] lugar en el año 1999.

Indubitablemente, [habría] una conjunción extraordinaria bajo el signo zodiacal de Capricornio que [dejaría] sentir su influencia desde 1984 concluyendo en el año 1999

La gran Maestra H. P. B. predijo, hace muchos años ya, que habría un levantamiento mundial para fines del presente siglo.

Juan, el evangelista, dice:

"Cuando los pájaros de acero desoven los huevos de fuego; cuando los hombres dominen los aires y crucen los fondos de los mares; cuando los muertos resuciten; cuando descienda fuego de los cielos y los hombres de los campos no pudieran alcanzar las ciudades y los de las ciudades no pudieran huir hacia los campos; cuan do extraños aparatos se vieran en el cielo y cosas extravagantes fueren vistas desde la Tierra..."
"Cuando criaturas, jóvenes y viejos tuvieren visiones, premoniciones e hicieran profecías; cuando los hombres se dividieran en nombre del Cristo;cuan do el hambre, la sed, la miseria, la dolencia y los cementerios sustituyan a las poblaciones de las ciudades. . ."
"Cuando hermanos de sangre se maten entre sí y las criaturas adoren a la bestia. . ., entonces los tiempos son llegados."

El apóstol San Pablo en su Epístola a los Tesalonicenses advierte:

"No menospreciéis las profecías, examinad todo, retened lo bueno."

La historia cíclica de la humanidad se abre en el capítulo VI del Génesis con el relato del diluvio universal (la sumersión del continente atlante), y concluye en el XX del Apocalipsis, en las llamas ardientes del juicio final.

Moisés, salvado de las aguas embravecidas de la vida, escribió el primero; San Juan, figura extraordinaria de la exaltación solar, cierra el libro sagrado con los sellos del fuego y del azufre. . .

A partir de esto, y pese a su aparente universalidad y a la terrorífica y prolongada acción de los elementos desencadenados, estamos convencidos de que el gran cataclismo que se avecina no actuará igualmente en todas partes ni en toda la extensión de los continentes y mares. Algunas tierras privilegiadas abrigarán a los hombres, mujeres y niños del ejército de salvación mundial. Allí, durante algún tiempo, aquellas almas selectas serán testigos del duelo espantoso del agua y del fuego. El doble Arco Iris anunciará el encanto de una nueva edad de oro después de la Gran Catástrofe.

Virgilio, el gran poeta de Mantúa, maestro del Dante florentino, dijo:

"Ya llego la edad de oro y una nueva progenie manda."

Sabemos, por otra parte, hasta qué punto la Biblia es superior a los otros libros. Incuestionablemente, a pesar de ser la Biblia el libro eterno, inmutable, el libro cíclico por excelencia, en ninguno de sus versículos se ha dicho que el año 1999 sea precisamente el de la gran catástrofe. Sin embargo, y a pesar de ignorarse todavía la fecha exacta de la pavorosa catástrofe que se avecina -pues solo el Padre conoce el día y la hora-, sabemos por experiencia directa que "los tiempos del fin ya llegaron y que estamos en ellos. . ."

Nuestra intención no es emprender aquí una refutación contra los partidarios de tal fecha, solo queremos decir que en la Biblia, a pesar de contener en sí misma la revelación de toda la historia humana, más acá y más allá, incluso de los propios anales de los pueblos, jamás se dijo que en el año 1999 perecería la Raza Aria (la presente humanidad).

Sin embargo, los eruditos en modo alguno pueden ignorar que en la Biblia esta la narración "in extenso" del periplo que efectúa cada gran generación cíclica.

La humanidad ya esta completamente madura para el castigo supremo; el fin de esta humanidad vergonzosa se acerca. . .

El análisis cabalístico demuestra que en los números dos (2), cinco (5), cero (0), cero (0) se encierra el secreto de la Gran Catástrofe. Quien tenga entendimiento que entienda porque aquí hay sabiduría. Desafortunadamente, las gentes jamás saben penetrar en el hondo significado de ciertas cantidades cabalísticas; es lamentable que todo lo interpreten literalmente.

Es preciso aguardar con sangre fría la hora suprema, del castigo para muchos y del martirio para algunos.

"Y, ante todo, debéis saber -dice Pedro- cómo en los postreros días vendrán, con sus burlas, escarnecedores, que viven según sus concupiscencias y dicen: ¿dónde esta la promesa de su venida? Porque desde que murieron los padres todo permanece igual desde el principio de la creación."
"Pero vendrá el día del Señor -en fecha que sólo el Padre conoce- como ladrón, y en él pasarán con estrépito los cielos, y los elementos, abrasados, se disolverán y asimismo la Tierra con las obras que en ella hay."